La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a levantar la voz tras rechazar el nuevo salario mínimo fijado por el Gobierno nacional en 328.400 pesos.
El Gobierno terminó de pulir el proyecto de reforma laboral y lo enviará al Congreso con modificaciones sobre ultraactividad, convenios colectivos, cargas fiscales, financiamiento sindical y derechos colectivos. Pero antes de que el texto llegue a manos de los legisladores, un sector de la CGT ya decidió poner el grito en el cielo. Cristian Jerónimo, integrante del triunvirato y referente del ala más alineada al kirchnerismo, aseguró que tomarán “las acciones que sean necesarias” para frenar cualquier intento de modernización del régimen laboral.