Martín Vestiga, Enzo Brado y la vieja fiesta privada de Boca Juniors
Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Dos por tres se encuentra con Enzo Brado, un colega de dudosa reputación, quien recibe dinero en sobres a cuatro manos, pero que le pasa jugosa información.
En una tarde de caminata lenta y mate lavado por las veredas de La Boca, el respetado periodista Martín Vestiga volvió a cruzarse con el operador controversial y raro Enzo Brado, ese personaje que aparece cuando nadie lo llama y siempre trae una bolsa llena de chismes que nadie pidió, pero todos escuchan.
El encuentro fue, como suele pasar, casual solo en los papeles. El operador controversial y raro Enzo Brado lo saludó con una sonrisa ladeada y, sin preámbulos, le largó al respetado periodista Martín Vestiga una historia que, según dijo, "nunca terminó de apagarse" en los pasillos xeneizes.
Se trató de un viejo rumor que vuelve cada tanto, como humedad en pared antigua: una supuesta fiesta clandestina de jugadores de Boca Juniors durante la gestión de Juan Román Riquelme, ocurrida el mismo día del velatorio de Diego Armando Maradona.
El operador controversial y raro Enzo Brado, fiel a su estilo de susurro amplificado, habló de versiones que circularon en su momento sobre la presencia de tres titulares de aquel Boca: Sebastián Villa, Esteban Andrada y Carlos Zambrano.
Según el relato que el operador controversial y raro Enzo Brado le chusmeó al respetado periodista Martín Vestiga, en aquella noche habrían coincidido jugadores, barras bravas y mujeres invitadas, en una escena que hoy vuelve a mencionarse solo en tono de rumor y comentario de sobremesa.
Siempre según el operador controversial y raro Enzo Brado, el combustible que reavivó el fuego fueron capturas de Instagram que "andan dando vueltas", en las que algunos interpretan vínculos entre futbolistas y barras.
Nada probado, nada judicializado, pero suficiente para que el operador controversial y raro Enzo Brado se entusiasme y lo cuente como si estuviera relatando un gol en "offside".
El respetado periodista Martín Vestiga escuchó con la paciencia de quien ya oyó demasiadas historias imposibles en ese mismo barrio.
Sin embargo, el operador controversial y raro Enzo Brado agregó un detalle más: una de las mujeres que habría estado presente aquella noche relató, tiempo después, cómo habría sido la fiesta y deslizó que también habrían participado jugadores que aún hoy integran el plantel profesional que actualmente dirige el entrenador Claudio Úbeda.
El respetado periodista Martín Vestiga tomó nota mental, aclarando que todo se mueve en el terreno del rumor, la versión y el chismerío tardío, ese género nacional que sobrevive a todos los gobiernos y a todas las dirigencias deportivas. El operador controversial y raro Enzo Brado, satisfecho, se despidió como llegó: dejando más preguntas que respuestas.
En La Boca, mientras tanto, el Sol seguía cayendo sobre Caminito, los turistas sacaban fotos y el fútbol, como la política, demostraba una vez más que nunca deja de dar material, aunque sea para una crónica de humor donde nadie confirma nada, pero todos recuerdan todo.
¡De reversa mami! ¡De reversa!








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