Martín Vestiga
Una producción de NOVA

Martín Vestiga, Tito Rosca y el abandono del EMDeR en la infraestructura marplatense

Tito Rosca y Martín Vestiga. (Dibujo: NOVA)

Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión.

El verano marplatense volvió a regalar una escena tan insólita como reveladora cuando el respetado periodista Martín Vestiga y el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca se cruzaron nuevamente en Mar del Plata.

El encuentro, casual en apariencia, terminó derivando en una conversación cargada de preocupación vecinal, humo de tabaco rancio y gestos de fastidio.

Según pudo reconstruir este medio, el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca abordó al respetado periodista Martín Vestiga en las inmediaciones de la costa, con tono conspirativo y voz baja, para chusmearle el reclamo de una vecina marplatense habitual usuaria de la Playa Deportiva Varese.

El operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca aclaró que la mujer prefirió no ser mencionada, pero detalló con precisión quirúrgica el cuadro de abandono que, según relató, atraviesa el predio organizado por la Municipalidad de Deportes.

Siempre de acuerdo a lo que transmitió el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca, la vecina utiliza las instalaciones desde hace más de 15 años y aseguró que esta temporada el deterioro es evidente: falta de mantenimiento, ausencia de colores y una sensación general de desidia que contrasta con veranos anteriores, cuando el espacio tenía actividad constante y mejor presencia.

El respetado periodista Martín Vestiga escuchó con atención mientras el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca describía que, desde hace al menos dos semanas, la mujer se acercó reiteradas veces a consultar por actividades y cronogramas.

En el lugar, un joven que estaría a cargo (sin indumentaria identificatoria) le habría informado que no existe un cronograma definido. Pese a ello, se observaron prácticas aisladas de distintos deportes, como handball, aeróbico y zumba, sin que el puesto de informes tuviera conocimiento de dichas actividades.

La situación, según relató el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca al respetado periodista Martín Vestiga, se agrava por las condiciones estructurales del predio.

Redes de protección de más de cuatro metros con ondulaciones que permiten el paso de un niño pequeño, tribunas con maderas podridas y tornillos expuestos que pueden provocar lesiones, y pasarelas de madera rotas que dificultan (cuando no impiden) el acceso al centro del lugar forman parte del panorama denunciado.

A esto se suman, siempre de acuerdo a la preocupación transmitida por el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca, arcos de fútbol pesados y sin sujeción adecuada, con riesgo de caídas que podrían afectar a niños y adolescentes que utilizan el espacio deportivo.

Antes de despedirse, el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca remarcó ante el respetado periodista Martín Vestiga que la vecina espera que esta situación llegue a oídos del área de Deportes del municipio.

El pedido final es claro: poner en valor un lugar que supo ser emblemático y, sobre todo, garantizar la integridad física de quienes lo usan a diario.

El respetado periodista Martín Vestiga se retiró del lugar con gesto serio, mientras el operador satánico e insoportable con terrible olor a cigarrillo Tito Rosca encendía otro cigarrillo, convencido de que, al menos esta vez, la chusma tenía olor a denuncia real y urgente.

¡Son pololos!

Lectores: 943

Envianos tu comentario

Nombre:
Correo electrónico :
Comentario: