VIDEO | A Milei le aflojan las tuercas: gobernadores cortan lazos y arman su salida de emergencia
El prescindente Javier Milei empieza a comprobar lo que pasa cuando el delirio choca con la realidad. El apoyo incondicional se transforma en silencio incómodo. El silencio en crítica sutil. Y la crítica en armado político alternativo.
En ese punto están cinco gobernadores, Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Nacho Torres (Chubut), Carlos Sadir (Jujuy) y Claudio Vidal (Santa Cruz), que acaban de lanzar un nuevo frente electoral con la excusa del “federalismo productivo”.
“UN GRITO FEDERAL”
— Nacho Torres (@NachoTorresCH) July 30, 2025
Hay un grito federal que necesita voces en el Congreso. Como gobernadores, tenemos la enorme responsabilidad de defender los intereses de nuestras provincias y, al mismo tiempo, contribuir a la gobernabilidad de la Argentina.
Todos, el gobierno nacional y… pic.twitter.com/yXxcbufBFQ
“El ajuste lo pagó la gente, NO la casta, lo se porque yo misma estuve levantando la mano en el congreso para aprobarle las leyes a Milei”
— TUGO News (@TugoNews) July 30, 2025
NO PUEDO CREER VIDAL ESTÁ DICIENDO LA VERDAD POR PRIMERA VEZ EN SU VIDA
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Lo bautizaron, por ahora, “Un Grito Federal”, aunque, si fueran sinceros, se llamaría “Nos cansamos de poner la cara por el ajuste de otro”.
Pero cuando ni la inflación bajando a palos ni la promesa de déficit cero alcanza para tapar los baches ni pagar las obras, el relato libertario deja de servir. Lo que antes era alineamiento “por el bien del país”, ahora es un problema electoral.
El lanzamiento fue en Buenos Aires, en la Casa de Chubut, con Nacho Torres como vocero principal. Dijo, con tono solemne, que no van a tomar “la cómoda” ni “la simple”, y que pelearán por una Argentina federal. ¿Por qué no antes? Porque antes creían que Milei podía pilotear el ajuste sin destrozar el aparato productivo. Ahora ya no.
La carta constitutiva que difundieron, una especie de manifiesto de esta “tercera vía”, gira en torno a tres ideas fuerza: “equilibrio fiscal imprescindible”, “cuidado de nuestra gente” y “reivindicación del interior productivo”.
La bronca creció cuando el Gobierno nacional empezó a retacearles los ATN, paralizó la obra pública y les cortó las partidas del impuesto al combustible. Torres fue claro: esa plata tiene destino legal exclusivo, el mantenimiento de rutas, y ni siquiera eso se está cumpliendo.
El nuevo frente también apunta al Congreso: quieren rechazar los vetos presidenciales al aumento jubilatorio y la emergencia en discapacidad, temas que el prescindente trató como si fueran lujos, no urgencias. Además, proyectan un interbloque parlamentario y una mesa política con delegados de cada provincia para armar campañas.
Esto no incluye ni a CABA ni a la provincia de Buenos Aires. El armado “del medio” que impulsa Juan Schiaretti junto al radicalismo bonaerense, “Somos Buenos Aires”, queda afuera de este acuerdo. O sea, los que se reordenan son los que gestionan territorio y tienen que explicar el desastre cada vez que se corta una cinta.
Y mientras tanto, la exgobernadora María Eugenia Vidal dice que el ajuste no lo pagó la casta, sino la gente. Bienvenida al descubrimiento, aunque tarde. Su apoyo a Javier Milei fue explícito, y lo volvería a hacer, dice.
Pero ahora quiere marcar distancia porque, palabras textuales, “a los argentinos no nos pueden hacer elegir entre malo y horrible”. Bueno, eso es lo que hicieron en 2023. Y lo que ayudaron a consolidar con cada voto en el Congreso.
El nuevo frente es el reflejo de saber que el experimento Milei fracasó. Y que seguir pegado a él es suicida. No están rompiendo con el gobierno por ideología: están saltando antes de que el tren descarrile del todo.








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