Clarín apuró a la Corte: cómo operaron para que salga el fallo contra la corrupta CFK
En un hecho que pone en evidencia la injerencia de los medios de comunicación en el Poder Judicial, el fallo que condenó a la expresidenta Cristina Kirchner fue el resultado de una presión mediática y política orquestada desde las redacciones de Clarín y sus operadores. Fuentes judiciales y datos concretos revelan cómo se marcó la cancha a los jueces de la Corte para que el dictamen saliera en tiempo récord, sin debate serio y con una redacción plagada de inconsistencias.
El operador de prensa que manejó los tiempos del fallo
HÉCTOR MAGNETTO
— lajuliaeva (@lajuliaeva) June 25, 2025
Director ejecutivo de Grupo Clarin
Garca, mafioso, corrupto y de los principales responsables de la proscripción a CFK
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El eje de la maniobra estuvo en Silvio Federico Robles, operador de prensa de la vocalía de Carlos Rosenkrantz, quien no es jurista ni constitucionalista, sino un experto en relaciones con medios. Robles filtró información clave a periodistas allegados a Clarín y La Nación, como Daniel Santoro, Hugo Alconada Mon, Marcelo Bonelli y Carlos Pagni, condicionando la narrativa pública sobre el fallo.
Según testimonios de fuentes judiciales a NOVA, Robles les advirtió a sus contactos que el martes 6 de diciembre "podría no salir el fallo" porque Rosenkrantz tenía dudas y pedía más expedientes. Sin embargo, tras una seguidilla de presiones, incluido el rol del periodista Christian Viale (vinculado a Héctor Magnetto), los jueces aceleraron el proceso y emitieron el fallo en la fecha exigida.
Un fallo apurado y mal escrito
El resultado fue un dictamen "improvisado, sin fundamentos sólidos y con errores groseros", según admitieron incluso juristas críticos del kirchnerismo. La Corte ignoró el pedido del Procurador General, Eduardo Casal, quien reclamaba 12 años de prisión bajo el argumento de "asociación ilícita". En lugar de debatir ese punto central, los jueces "le pusieron una plancha de 2.80" al fiscal y condenaron a Cristina sin analizar a fondo las pruebas.
La mano de Clarín y el poder económico
El apuro no fue casual. Los grandes medios, en sintonía con sectores del poder económico, necesitaban un golpe de efecto antes de que se cerrara el año judicial. "Les marcaron la cancha: tenía que salir sí o sí el martes", explicó una fuente del alto tribunal. La falta de deliberación y las contradicciones en los votos de Rosenkrantz y Horacio Rosatti confirman que el fallo fue "un producto político, no jurídico".
El doble estándar de la Justicia
Mientras Cristina Kirchner fue condenada en tiempo récord, otros casos de corrupción (como los de Mauricio Macri o empresarios beneficiados por el Estado) duermen en los tribunales. Pero el escándalo no termina ahí: la misma Corte que apuró este fallo ahora "está metiendo presos a militantes por tirar panfletos o pintar consignas", mientras deja en libertad a represores y CEOs de empresas defraudadoras.








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