VIDEO | Fina como canapé de mondongo: el día que "La Condenada" mandó al peronismo a "suturarse el orto"
Hace un año, Cristina Fernández de Kirchner volvía a la escena dentro del peronismo, tras el mocazo de poner al impresentable de Alberto Fernández como presidente, con una apuesta fuerte: competir por la presidencia del Partido Justicialista.
Lo había hecho con un comunicado en el que afirmó que “hay que enderezar lo que se torció” y aseguraba: “Nunca he ocupado un lugar sin tener la certeza de estar capacitada para la tarea encomendada, sin miedo ni presiones”.
Pero su regreso al centro del PJ contrasta con la larga lista de choques y desplantes que protagonizó contra la propia estructura partidaria.
Durante más de diez años se mantuvo alejada de las reuniones del PJ nacional. Recién en 2019 apareció por la sede de Matheu, habló brevemente de unidad —siempre con ella como figura central— y se retiró.
Aquella vez, mientras Hugo Moyano ingresaba al edificio, dejó una frase que graficó mejor que nadie el desconcierto que provoca el ida y vuelta kirchnerista dentro del peronismo: “Los peronistas somos así. Un día decimos una cosa y al otro día otra”.
Ningún dirigente quiso repasar entonces el historial de desplantes de la ahora presidiaria, tampoco el malestar que acumuló durante años hacia el partido que pretendía conducir antes que la Justicia la desplante con su condena.
Pero el episodio más recordado llegó en 2018, cuando se filtró un audio de una comunicación telefónica entre Cristina y su entonces secretario, Oscar Parrilli. Allí, "La Yegua" descalificaba sin miramientos al propio partido.
“Hay que armar algo más joven, un sub cuarenta”, proponía, mientras Parrilli asentía: “Yo coincido totalmente, tienen que aparecer caras nuevas. Nosotros tenemos que trabajar para los que vienen, no para nosotros”.
La conversación continuó con un tono aún más despectivo hacia la estructura justicialista. “A los del partido los dejamos hablando solo. En absoluto vamos a ir a pelear”, afirmaba la exmandataria.
Y remataba con la frase que quedó como símbolo de su desprecio hacia el PJ: “Que se suturen el orto. Aparte acá (en Santa Cruz) nunca le dimos bola al partido. Nunca”.
Ahora, Cristina Kirchner intenta reacomodarse dentro del mismo espacio al que durante años ninguneó, entre filtraciones, ausencias prolongadas y choques públicos que siguen marcando la historia reciente del peronismo. Hay que tener memoria, la rea no es peronista: es kirchnerista, siempre va por su beneficio y ella misma por delante de todos.








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