Política
¡Hola perdido!

Crónica de un pacto forzado: la cumbre Olivos entre Milei y Macri que desnuda crisis y oportunismo

El presidente se abrazó al fundador del PRO en Olivos, con Karina y Francos como testigos, para acordar que recién después del 27 de octubre empezarán a “trabajar juntos”... hasta entonces, el país en pausa. (Dibujo: NOVA)

Desde Olivos salió un mensaje cuidadosamente diseñado: “Vamos a trabajar juntos después del 27 de octubre”. Pero detrás de esa frase amable se oculta una alianza impuesta por la emergencia política, más que una unión genuina por convicción.

El prescindente Javier Milei y Mauricio Macri, con Karina Milei y Guillermo Francos de testigos, sellaron un acercamiento que expone debilidades, contradicciones y un cálculo desesperado mientras el país se hunde.

El contexto que obliga al reencuentro

Milei, tras la dura derrota en Buenos Aires, acumula revés sobre revés en el Congreso: su proyecto de reformas estructurales no cuenta con respaldo legislativo ni credibilidad pública.

El Senado le revirtió vetos clave a su política universitaria y de salud pediátrica. Macri, por su parte, había sido relegado del radar oficial. Pero ahora emerge como actor inevitable en un tablero donde La Libertad Avanza ya no puede caminar sola.

Este reencuentro es menos alianza que rescate: Milei sin poder, Macri reinsertándose. Ambos pusieron la careta del diálogo, pero saben que se necesitan mutuamente para sobrevivir electoralmente.

Karina Milei: la pieza incómoda del PRO

Uno de los puntos más reveladores del encuentro fue la participación de Karina Milei, quien durante meses mantuvo una “guerra fría” con Macri y sus seguidores. Que hoy aparezca junto a ambos no es un símbolo de reconciliación, sino de capitulación estratégica ante las presiones internas del Gobierno.

Karina ha sido históricamente un bloque de veto dentro del oficialismo, bloqueando políticas que venían de la “línea Macri” para mantener al PRO subordinado al foro violeta. Este nuevo paso revela que, incluso frente a su propia hermana, Macri decidió bajarse de su arrogancia para intentar volver al centro del poder.

¿Cuánta gobernabilidad hay detrás de la foto?

Hablar de “consensos” suena bien, pero esconde que estructuralmente nada cambió. Cuando un prescindente necesita apoyar en secreto con su ex rival, es porque perdió músculo político. Las reformas estructurales serán letra muerta sin quórum ni respaldo territorial. Y el PRO, resignado a volver como ladero, acepta volver a ser instrumento de legitimación, no socio con voz propia.

Allí reside la indignación: la cumbre de Olivos no es un momento épico de unidad patriótica, sino una jugada de supervivencia de dos sectores en crisis suprema. Milei busca gobernabilidad y Macri rescatar poder e influencia. Entre pactos y silencios, dejan al país como rehén de sus contradicciones.

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