Provincia de Buenos Aires
Pájaro que comió, voló

El pichón quiere dejar el nido: Kicillof se despega de Cristina con las Mesas Distritales en el territorio bonaerense

La ex presidente Cristina Fernández de Kirchner está cada vez más debilitada y hasta uno de sus polluelos más mimados, el gobernador Axel Kicillof, se le escapa de su ala para volar solo hacia nuevos rumbos. (Dibujo: NOVA)

Lejos de las frases de “el amor vence al odio” y “La Patria es el otro”, el kirchnerismo vive momentos de extrema tensión y el lanzamiento de las Mesas Distritales de los hombres y mujeres cercanas al gobernador impulsó un nuevo conflicto dentro del peronismo.

Los cráneos del kicillofismo no tuvieron mejor idea que salir con una mesa distrital para darle volumen político al gobernador en Hurlingham, partido comandado por el camporista Damián Celsi. Todo un mensaje de ambas facciones de la interna del peronismo.

La Cámpora cree que el modelo de Hurlingham es adoctrinador y puede resultar de ejemplo para la disputa de municipios, mientras que el kicillofismo cree que pisar los distritos de “la orga” de Máximo Kirchner es marcar una postura dentro del movimiento.

Durante la semana pasada, un intendente quiso conformar un comunicado de repudio contra el ministro de Economía de Javier Milei, Luis Caputo, aunque la presencia de unos y otros generó problemas y el comunicado no logró salir.

“Toto” Caputo criticó a los intendentes por las tasas viales, pero la dispersión de la política bonaerense generó que los alcaldes de cada una de las tribus del peronismo no puedan coordinar un comunicado contra el enemigo común: Javier Milei.

El enojo principal de los jefes comunales de La Cámpora y del Instituto Patria son con el propio gobernador, aunque las balas apuntan a Avellaneda, donde Jorge Ferraresi sale a caminar para contarle las costillas a las gestiones de sus distritos vecinos: Quilmes y Lanús.

En Casa de Gobierno tienen otro plan. Mientras unos piensan en esmerilar a Ferraresi y ponerle como marca personal al senador Emmanuel González Santalla para que camine el distrito, en Gobernación le abren las puertas y aspiran a que el alcalde de Avellaneda se mude a la casa de 54 y 8 para ocupar un sillón que quedó vacante tras la salida de Martín Insaurralde: la Jefatura de Gabinete.

Fuentes del gobierno confiaron a NOVA que pueden desempolvar la vieja estructura de la Jefatura de Gabinete y descentralizará las tareas que tienen dos de los ministros estrellas que tiene el gabinete: Carlos Bianco y Cristina Álvarez Rodríguez.

Este gesto marcará un posicionamiento muy fuerte por parte del gobernador y se recostará sobre “los propios” para encarar el año electoral. “Si queremos que Axel Kicillof sea presidente, no tenemos que descuidar la próxima elección. No hay 27 sin 25”, analiza un ministro y asegura que no habrá más cambios en el gabinete porque “la prioridad está en trabajar por la Reforma Política”.

En este escenario, Kicillof afina la relación con Sergio Massa y se asegura un trabajo articulado con el Frente Renovador para no perder peso político. Las reuniones en San Fernando sirvieron para mostrar la afinidad entre ambos sectores y, luego de los reproches, marcaron una agenda común. Aunque lejos de la agenda que busca imponer Máximo Kirchner.

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