La oposición le pone un freno al Gobierno en la privatización de Aerolíneas Argentinas
El Gobierno nacional quiere avanzar con la privatización de la aerolínea de bandera. Después de una primera reunión de comisiones en la Cámara baja, que se realizó a fines de septiembre, el Poder Ejecutivo mandó al Congreso el decreto 873/24, publicado el 2 de octubre en el Boletín Oficial.
Se trata de un paso legal necesario para acelerar el debate, ya que como indica el artículo 9 de la Ley 23.696, de Reforma del Estado, la declaración de “sujeta a privatización” debe hacerla el Poder Ejecutivo nacional y debe ser aprobada por ley en el Congreso.
Tras ese gesto del oficialismo, y luego de haber quedado fuera de la lista de empresas a privatizar en la Ley de Bases, el bloque de La Libertad Avanza (LLA), con ayuda de sus bloques aliados, vuelve a la carga con la reprivatización de Aerolíneas Argentinas y convoca para el próximo martes 29 a una reunión plenaria de las comisiones de Transporte y Presupuesto y Hacienda del Congreso.
Allí es donde se tratarán los proyectos de Hernán Lombardi y otros diputados del PRO; el de Juan Manuel López y el resto de la Coalición Cívica ARI (CCA) y este decreto del Poder Ejecutivo Nacional, que declara sujeta a privatización la aerolíneas de bandera.
Con un proyecto de ley, la oposición al Gobierno de Javier Milei propuso la anulación del decreto y anticipó su rechazo a un posible dictamen.
El proyecto del Gobierno nacional
En el mensaje que envió a la Cámara de Diputados, el Gobierno afirma que la privatización de la empresa sería un "salvataje" a favor del crecimiento del país, el ingreso de dólares y la integración internacional.
Mientras cumple los mandatos del FMI, favorece a los grandes empresarios y viaja por el mundo con financiamiento estatal, el decreto del Ejecutivo dice también que la privatización de Aerolíneas permitirá "destinar los limitados recursos fiscales a atender las necesidades de los que menos tienen", intentando contraponer la situación de los trabajadores aeronáuticos, que en su mayoría perciben salarios que no alcanzan a cubrir la canasta familiar, con la del 52,9 por ciento de la población que se encuentra en la pobreza y la del 18,1 que se encuentra en la indigencia.
Con este contenido, el Gobierno apunta a reeditar en los próximos días el escenario que se anticipó en la Cámara baja con el tratamiento de la Ley de Bases, cuando una mayoría de diputados del oficialismo y los bloques aliados votaron a favor de la privatización, aunque ese objetivo encontró su freno luego en el Senado, en el marco de un amplio rechazo social.
Radiografía de Aerolíneas Argentinas bajo el Gobierno de Milei
Si a comienzos de 1990 Aerolíneas tenía 11.200 trabajadores, una facturación de 1600 millones de dólares anuales, ganancias por 90 millones, 30 aviones propios, oficinas de representación en las principales capitales del mundo y un reconocimiento internacional que no muchas empresas de aeronavegación lograron; tras su privatización, 10 años más tarde, quedaban solo 5500 empleados, una flota de 43 aviones alquilados y uno solo propio, mil millones de facturación anual, una deuda de 850 millones, y rutas nacionales e internacionales reducidas, entregadas bajo el argumento de que no eran rentables.
"Hoy, transporta a 11 millones de pasajeros al año en casi 95 mil vuelos, lo que significa 2 de cada 3 pasajeros de vuelos de cabotaje, y conecta 22 destinos internos a los que ninguna otra empresa privada llega. También transporta 1,7 millones de pasajeros en vuelos internacionales, el 25 por ciento de los vuelos desde y hacia la Argentina.
"Según datos del INdEC; en julio de 2024 la dotación de personal de la línea de bandera fue de 11.386, sin contar al personal tercerizado por otras empresas que operan y son parte de Aerolíneas Argentina", añadieron los legisladores al a prensa.
En tanto, desde la asunción de Milei, los trabajadores denuncian que hay distintos ataques en curso: congelamiento salarial y una política de achicamiento de la empresa que, según sostuvo el vocero presidencial Manuel Adorni, representa a un 13 por ciento del personal.
También el ataque al derecho de huelga y a la organización de los trabajadores, con la declaración de la esencialidad del transporte aéreo, de la que tuvieron que retroceder, muestra las intenciones de fondo del Gobierno nacional.








Seguí todas las noticias de Agencia NOVA en Google News















